13 marzo 2024 Por María Yuste 0

Hay una miniserie en Netflix que me pongo siempre que estoy triste (y no es Friends) porque me recuerda lo que importa en la vida

Cuando todo va mal, me consuela pensar que hay algo, aunque sea una única cosa en mi vida, que sí puedo controlar y que, además, nadie puede quitarme. Es algo pequeño, un placer sencillo… Puedo encerrarme en mi habitación y volver a ponerme la que, para mí, es la mejor miniserie de Netflix. Ni siquiera tengo que prestarle toda mi atención, puedo dejarla sonando de fondo mientras hago otra cosa o simplemente acostarme a ser una ballena varada. El caso es que siempre me reconforta como si fuera caldo de pollo para el alma.

A veces, una chica solo necesita relativizar

Esta repetición no se debe a ese fenómeno por el que a los seres humanos, dicen los expertos, que nos reconforta ver una y otra vez algo cuya trama ya conocemos, con todos sus giros y sobresaltos (aunque supongo que algo influye). Lo que pasa es que esta serie, en concreto, me ayuda a relativizar y me devuelve a un mood de aceptación.

Es un reajuste de mentalidad un poco como sucede en ese meme que circula por redes sociales en el que dos pasajeros observan el paisaje desde lados opuestos de un autobús, pero con el mismo pensamiento en la cabeza: «nada importa». Así, mientras que esta revelación a uno le permite relajarse y disfrutar de unas hermosas vistas, al otro lo sume en las tinieblas de la ansiedad.

‘Beef’ (o ‘Bronca’): El secreto de la vida es…

Ha pasado ya casi un año del estreno de ‘Beef’ (en España más conocida como ‘Bronca’) y me atrevo a decir que es mi Imperio romano. Todos los días pienso en alguna frase o escena de esta maravilla surgida de la alianza entre Netflix y el prestigioso estudio A24. Y no es solo cosa mía, se trata de una obra maestra reconocida por la Academia de la televisión estadounidense, habiendo arrasando en esta última edición de los premios Emmy en las categorías más importantes.

Pero, volviendo a lo de ponérsela en bucle cuando se está chof. Sobre el papel, la historia va de un pequeño accidente de tráfico entre dos desconocidos (un contratista fracasado y una empresaria de éxito, pero descontenta) que desata una enemistad que sacará a relucir el lados más oscuro de ambos. Y es que a partir de ese momento, consagraran su vida a devolverse putadas.

Sin embargo, en una segunda capa de la cebolla, la serie es  un comentario fascinante sobre el sinsentido de la vida y cómo la frustración de empeñarse en darle uno y no poder lleva a la destrucción. Tampoco quiero estropearle la trama a nadie, pero no todo es drama sino que el más absoluto vacío se mezcla con la comedia en una historia que, a cada segundo, se vuelve más y más delirante. Me recuerda mucho al estilo de ‘Todo a la vez en todas partes’, pero sin todas esas escenas de lucha y mejor conseguido.

…que no hay secreto

Hubo a finales de los noventa un libro muy popular entre los críos que se llamaba ‘Bart Simpson: Guía secreta para la vida’ y en cuyas páginas se escondía en algún lugar, cada vez distinto y siempre en tipografía diminuta, el siguiente mensaje: «Para descubrir el sentido de la vida, ve a la página no sé cuantos». El problema era que, por mucho que fueras siguiendo los números indicados, era un callejón sin salida que siempre te acababa llevando a la casilla inicial.

Lo más curioso es que, a pesar de saberlo, periódicamente volvía a recorrer ese puzzle pensando que podía resolverse, que había algo que se me había escapado. Pero siempre obtenía el mismo resultado con gran frustración. De este modo, tuve a los 10 años mi primera experiencia nihilista. Esta doctrina filosófica considera que la vida no tiene ningún significado intrínseco o absoluto. O lo que es lo mismo: niega que exista algún propósito o valor inherente en la vida humana o el universo en general.

Esto es algo que, a menudo, en la sociedad se confunde con un enfoque pesimista y autodestructivo de la vida. En contraposición de lo que sucede con el existencialismo, que sostiene que, aunque la vida no tenga un significado preexistente o absoluto, cada persona puede encontrar el suyo propio. Identificarse con una u otra corriente ya va en gustos.

Sin embargo, y aquí es donde yo defiendo que ‘Beef’ a resuelve, puede ser mucho más destructiva (para contigo y con los demás) la frustración de buscarle un propósito a la vida y no conseguirlo que aceptar que a lo mejor no hace falta que lo tenga. Y me explico: el rifirrafe que mantienen los protagonistas de la serie es completamente absurdo. Y más visto desde fuera. Sin embargo, si te paras a pensar en tu vida, probablemente te descubras también inmerso y consumido por odios y resquemores que se sustentan en algo que, en realidad, no tiene importancia. Pero, sin embargo, en algo hay que llenar el tiempo, por algún lado hay que seguir buscando la «salvación», ¿no?

Así que, al contrario de lo que sucedía con el libro que antes mencionaba de Bart Simpson, en esta serie no solo hay nihilismo. También hay respuestas sobre el secreto de la existencia. Sobre todo, en un capítulo final que resume todo lo que un ser humano necesita saber sobre la vida y que es como ir al fisio a que te realinee la columna, pero de la mente.

Fotos | Netflix

En Trendencias | Las 43 mejores series de Netflix que puedes ver ahora mismo


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María Yuste

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Cuando todo va mal, me consuela pensar que hay algo, aunque sea una única cosa en mi vida, que sí puedo controlar y que, además, nadie puede quitarme. Es algo pequeño, un placer sencillo… Puedo encerrarme en mi habitación y volver a ponerme la que, para mí, es la mejor miniserie de Netflix. Ni siquiera tengo que prestarle toda mi atención, puedo dejarla sonando de fondo mientras hago otra cosa o simplemente acostarme a ser una ballena varada. El caso es que siempre me reconforta como si fuera caldo de pollo para el alma.

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A veces, una chica solo necesita relativizar

Esta repetición no se debe a ese fenómeno por el que a los seres humanos, dicen los expertos, que nos reconforta ver una y otra vez algo cuya trama ya conocemos, con todos sus giros y sobresaltos (aunque supongo que algo influye). Lo que pasa es que esta serie, en concreto, me ayuda a relativizar y me devuelve a un mood de aceptación.

Es un reajuste de mentalidad un poco como sucede en ese meme que circula por redes sociales en el que dos pasajeros observan el paisaje desde lados opuestos de un autobús, pero con el mismo pensamiento en la cabeza: «nada importa». Así, mientras que esta revelación a uno le permite relajarse y disfrutar de unas hermosas vistas, al otro lo sume en las tinieblas de la ansiedad.

‘Beef’ (o ‘Bronca’): El secreto de la vida es…

Ha pasado ya casi un año del estreno de ‘Beef’ (en España más conocida como ‘Bronca’) y me atrevo a decir que es mi Imperio romano. Todos los días pienso en alguna frase o escena de esta maravilla surgida de la alianza entre Netflix y el prestigioso estudio A24. Y no es solo cosa mía, se trata de una obra maestra reconocida por la Academia de la televisión estadounidense, habiendo arrasando en esta última edición de los premios Emmy en las categorías más importantes.

Pero, volviendo a lo de ponérsela en bucle cuando se está chof. Sobre el papel, la historia va de un pequeño accidente de tráfico entre dos desconocidos (un contratista fracasado y una empresaria de éxito, pero descontenta) que desata una enemistad que sacará a relucir el lados más oscuro de ambos. Y es que a partir de ese momento, consagraran su vida a devolverse putadas.

Sin embargo, en una segunda capa de la cebolla, la serie es  un comentario fascinante sobre el sinsentido de la vida y cómo la frustración de empeñarse en darle uno y no poder lleva a la destrucción. Tampoco quiero estropearle la trama a nadie, pero no todo es drama sino que el más absoluto vacío se mezcla con la comedia en una historia que, a cada segundo, se vuelve más y más delirante. Me recuerda mucho al estilo de ‘Todo a la vez en todas partes’, pero sin todas esas escenas de lucha y mejor conseguido.

…que no hay secreto

Hubo a finales de los noventa un libro muy popular entre los críos que se llamaba ‘Bart Simpson: Guía secreta para la vida’ y en cuyas páginas se escondía en algún lugar, cada vez distinto y siempre en tipografía diminuta, el siguiente mensaje: «Para descubrir el sentido de la vida, ve a la página no sé cuantos». El problema era que, por mucho que fueras siguiendo los números indicados, era un callejón sin salida que siempre te acababa llevando a la casilla inicial.

Lo más curioso es que, a pesar de saberlo, periódicamente volvía a recorrer ese puzzle pensando que podía resolverse, que había algo que se me había escapado. Pero siempre obtenía el mismo resultado con gran frustración. De este modo, tuve a los 10 años mi primera experiencia nihilista. Esta doctrina filosófica considera que la vida no tiene ningún significado intrínseco o absoluto. O lo que es lo mismo: niega que exista algún propósito o valor inherente en la vida humana o el universo en general.

Esto es algo que, a menudo, en la sociedad se confunde con un enfoque pesimista y autodestructivo de la vida. En contraposición de lo que sucede con el existencialismo, que sostiene que, aunque la vida no tenga un significado preexistente o absoluto, cada persona puede encontrar el suyo propio. Identificarse con una u otra corriente ya va en gustos.

Sin embargo, y aquí es donde yo defiendo que ‘Beef’ a resuelve, puede ser mucho más destructiva (para contigo y con los demás) la frustración de buscarle un propósito a la vida y no conseguirlo que aceptar que a lo mejor no hace falta que lo tenga. Y me explico: el rifirrafe que mantienen los protagonistas de la serie es completamente absurdo. Y más visto desde fuera. Sin embargo, si te paras a pensar en tu vida, probablemente te descubras también inmerso y consumido por odios y resquemores que se sustentan en algo que, en realidad, no tiene importancia. Pero, sin embargo, en algo hay que llenar el tiempo, por algún lado hay que seguir buscando la «salvación», ¿no?

Así que, al contrario de lo que sucedía con el libro que antes mencionaba de Bart Simpson, en esta serie no solo hay nihilismo. También hay respuestas sobre el secreto de la existencia. Sobre todo, en un capítulo final que resume todo lo que un ser humano necesita saber sobre la vida y que es como ir al fisio a que te realinee la columna, pero de la mente.

Fotos | Netflix

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– La noticia

Hay una miniserie en Netflix que me pongo siempre que estoy triste (y no es Friends) porque me recuerda lo que importa en la vida

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