22 abril 2024 Por Anabel Palomares 0

Swingers: qué son, dónde encontrarlos y cómo empezar este tipo de relación si quieres dejar la monogamia

En España, el 51% de la población de la Generación Z está dispuesta a considerar una relación no monógama. Es más, según datos que nos proporciona Ashley Madison, una web de citas para parejas liberales, en 2022 más de 1,8 millones de miembros de la Generación Z se suscribieron a su plataforma. De ellos, más de 18.000 eran españoles.

Pero no solo son los zetas los que están dispuestos a experimentar relaciones liberales. El 41,4% de los españoles está de acuerdo con mantener relaciones sexuales fuera de la pareja según el Centro de Investigaciones Sociológicas. Está claro que cada vez son más las personas que abandonan la monogamia para adentrarse y descubrir otras opciones de amar. Tal y como nos cuenta la psicóloga y experta en terapia de parejas Lara Ferreiro, esto se debe a que “ha aumentado la curiosidad de explorar relaciones abiertas y dejar atrás el estilo de pareja tradicional y monógama, que para muchas ya no funciona”.

Relaciones no monógamas hay muchas, como las relaciones poliamorosas o el estilo swinger del que quizá hayas oído hablar. Y aunque nos pueda parecer todo lo mismo, lo cierto es que existen diferencias en las relaciones no monógamas. Las relaciones no monógamas abarcan una amplia variedad de estilos y comportamientos de relación que van desde el poliamor cerrado hasta acuerdos de “no preguntar, no decir” o del que te vamos a hablar hoy, el swinging.


Índice de Contenidos (14)

Qué es el swinging y los swingers

El estilo de vida swinger o “swinging” se engloba dentro de las relaciones conocidas como “no monogamias éticas” en las que se hace un pacto de no exclusividad, en este caso concreto, sexual. Las relaciones swinger son un tipo de relación liberal que ya en 2014 se describía como la práctica de intercambiar parejas pero solo sexualmente hablando. Sin vínculos emocionales más allá.

El swinging, según explicaba la doctora Zhana Vrangalova en su curso sobre no monogamia Open Smarter, se puede definir como un comportamiento y una identidad. Desde el punto de vista del comportamiento significa que estás en una pareja o eres una persona soltera, que vive una vida sexual con múltiples parejas casuales. Si hablamos de parejas, la mayoría tienen estas experiencias sexuales juntos como pareja. La experta explica que el swinging puede ser una identidad cuando las personas «adoptan esa etiqueta para sí mismas y se sienten parte de la comunidad swinger”.

Cuando hablamos de swingers lo hacemos de aquellas personas en una relación amorosa que mantienen relaciones sexuales consentidas con otras parejas. La definición clásica de swingers no solo involucra a parejas, también a personas solteras que mantienen relaciones con otros solteros y parejas según afirmaba la terapeuta sexual Nicoletta Heidegger en el podcast Sluts & Scholars.

Breve historia del swinging

El llamado “cambio de parejas” no es algo nuevo ni que se hayan inventado los de la Generación Z. Ya en la década de 1940 existía los llamados «key clubs» que en los años 50 pasaron a llamarse «wife-swapping”. Con una connotación claramente heterosexual, el término «swinger» pierde algo de atractivo entre las generaciones más jóvenes por ese contexto con implicaciones heteronormativas como vemos con el nombre “wife-sapping”, traducido como intercambio de esposas.

De hecho la terapeuta sexual y presentadora del podcast The Wright Conversations, Rachel Wright, afirmaba en uno de sus programas que normalmente “las personas que son nuevas en la no monogamia no usan la palabra swinging» porque históricamente no encajaba en la sociedad queer. Sin embargo, la comprensión cultural del género y la sexualidad es más fluida es más fluida en el siglo XXI y lo que antes se hacía a escondidas, ahora es público. El swinging ha dejado de ser clandestino gracias, en parte, a las redes sociales, aunque aún está rodeado de cierto estigma. Y sí, también ha dejado de ser heteronormativo.

Un detalle más, el mundo swinger es a día de hoy más que un movimiento o un tipo de relación.  Se trata de un grupo social con cultura propia que hasta tienen su propia bandera: un fondo rojo que representa la pasión y el amor con columpio minimalista porque en inglés, swinger es también columpio. Para ellos, es un estilo de vida alternativo que integra la idea de que la atracción sexual forma parte del comportamiento humano y no la reprimen. De esta forma y según su propia filosofía, el swinging evita las infidelidades porque ofrecen un marco de libertad sexual en el que la confianza es el pilar fundamental.

La diferencia entre swingers, poliamor y relaciones abiertas

Como decíamos antes, no es lo mismo. El swinging puede confundirse con relaciones abiertas y poliamor, pero aunque todas se engloban dentro de la no monogamia, no son lo mismo. Un resumen sencillo para aclarar los tres conceptos:

Poliamor: diferentes relaciones amorosas y sexuales
Relación abierta: monógamos románticamente hablando (solo una pareja amorosa) y diferentes parejas sexuales
Swingers: monógamos románticamente hablando (solo una pareja amorosa) y diferentes parejas sexuales con las que explorararán a la vez.

Si vamos a las definiciones más clásicas, en el poliamor hablamos de varios vínculos emocionales y sexuales y en una relación abierta y en el swinging, son parejas con exclusividad emocionalmente. Sin embargo, en una definición más tradicional de relación abierta, la pareja explora sexualmente sin necesidad de involucrar a su pareja principal, y esta puede o no enterarse, dependiendo de su acuerdo previo. En cambio, en el caso de los swingers, las relaciones sexuales suelen darse a la vez, es decir, ambos miembros de la pareja exploran sexualmente juntos. Una pareja swinger podría hacer intercambios con otras parejas todos los fines de semana, pero seguirían siendo emocional y románticamente exclusivos el uno con el otro.

En este tipo de relaciones liberales, la definición viene determinada por las personas que usan esas etiquetas. Por ejemplo, no todos los swingers se considerarán en una relación abierta.

Tipos de encuentros swinger

Existen diferentes tipos de encuentros swingers, aunque los dos principales son el “soft swap” o “intercambio suave”, que engloba mirar, tocar o sexo oral; y el “full swap” o “intercambio completo” que hace referencia a relqaciones sexuales con penetración, ya sea vaginales o anales.

Los swingers pueden tener un tipo específico de acuerdo que incluya por ejemplo compartir o no habitación durante los encuentros, pero normalmente sólo tienen relaciones sexuales con otras personas en las mismas instalaciones y al mismo tiempo. Lo que realmente define el swinging es la franqueza y la honestidad que tienen las parejas cuando tienen relaciones sexuales con otras personas porque todo lo que hacen, lo hacen juntos. Nadie se relaciona con otra persona a sus espaldas.

Normas básicas de una pareja swinger: cómo empezar

Siempre consentido

Evidentemente esto es algo que hay que hablar, que tiene que ser consentido y deseado por ambas partes y que nunca debe ser una “medida” para intentar arreglar una relación que no va bien. Como bien nos explicaba Cecilia Bizzotto, socióloga y portavoz de JOYclub España, “ser liberal no es una necesidad para la relación de pareja, sino que puede ser la guindilla que añada sabor al sexo”. Es decir, puede ser una oportunidad de explorar sexualmente hablando, pero no una concesión que debas hacer si realmente no te apetece ni te sientes cómodo o cómoda haciéndolo.

Si tu pareja te dice que tiene la fantasía de probarlo, no te lo tomes como algo malo ni a la defensiva. Haz caso a Bizzotto y piensa que tiene la suficiente confianza contigo como para proponerte explorar algo nuevo juntos.

Y una cosa más: no te sientas obligado ni obligada si no quieres. Estás en tu pleno derecho de explorar sexualmente hablando hasta donde quieras y te sientas cómoda. Que se plantee en una relación de pareja no implica que tenga que llevarse a cabo sí o sí.

Las normas, habladas antes

Ya sea con una relación swinger, abierta o poliamorosa, la comunicación es esencial, y establecer límites antes de las prácticas, también. Si hay algo que no quieres que ocurra, háblalo antes, igual que es conveniente hablar después de las prácticas para saber si nos hemos sentido bien en fotos momento o si hay alguna norma que renegociar.

Siempre protegidos

Quizá parece evidente, pero usad protección durante los intercambios. No solo para evitar embarazos en el caso de parejas heterosexuales, sino para protegernos de ETS en el caso de cualquier tipo de parejas.

No implicarse afectivamente

En el caso de las parejas swingers como decíamos antes, no existen vínculos emocionales con personas fuera de la pareja, es decir, el sexo es solo sexo. Si quieres otro tipo de relación amorosa, quizá no es el término swinger el que buscas.

No repetir

Si buscamos que no exista implicación emocional, lo ideal es que no se repita el intercambio con la misma pareja o persona más de una vez, aunque todo es cuestión de hablarlo. Lo que queremos evitar es lo que se denomina “energía de la nueva relación” (ENR), un término que acuñó la activista de poliamor Zhahai Stewart y que hace referencia a “un cóctel de sensaciones intensas y apego, que se vive de forma correspondida, al principio de una relación que está en fase de creación”. Si pensamos que en una pareja swinger prima el vínculo afectivo preexistente en la pareja, lo ideal es que no se repitan encuentros sexuales para evitar la ENR.

Siempre con discreción

Cuando se va a un club swinger o se mueve dentro de este mudo, hay algo que se repite: lo que pasa allí, se queda allí, como en Las Vegas. En el mundo swinger se distingue la esfera horizontal -las personas que conoces en el ambiente swinger- y la vertical que es toda la que está fuera de ahí, y es conveniente no mezclarlas.

No tener solo encuentros swingers

Es recomendable que vuestra vida sexual como pareja no se limite al swinging. No es algo obligatorio, y de hecho es algo a hablar antes de poner en marcha esta práctica, pero sí es recomendable que también tengáis intimidad como pareja sin que haya otras personas.

Dónde practicar swinger

Existen clubs de swingers como Okapi’sw, Fulanitos y Naked Spa en Madrid, OOPS en Barcelona, Lotus en Granada y OpenMinded en Valencia. La oferta de clubes liberales es cada vez mayor, solo tienes que buscar cerca de donde vives para encontrar uno.

Además pueden encontrar hoteles de swingers, cruceros de swingers y eventos organizados, fiestas de swingers por todo el mundo. Otra opción es probar con aplicaciones de citas como 3Fun o JoyClub entre otras.

¿Puedo sentir celos si tengo una pareja swinger?

La respuesta rápida es que sí, sin duda. Como bien explica Bizzotto, las personas que tienen cualquier tipo de relación no monógama “no han nacido con la cualidad innata para no sentir celos”. Es algo que se tiene que trabajar porque al tener una relación no monógama, aunque solo sea sexualmente hablando, te tienes que enfrentar a ellos.

Por suerte los celos son como cualquier otra emoción y pueden aprender a gestionarse. La psicóloga Alicia González nos explica que “los celos son una emoción totalmente válida”. Es una emoción compleja que cada uno puede sentir de manera diferente y como explica, “aparece en situaciones en las que se siente un peligro ante lo que pueda ocurrir en tu vínculo o relación con alguien. No tiene nada que ver con la emoción de amor pero tampoco se puede considerar a los celos como algo “tóxico”. Los celos, como cualquier otra emoción tiene su función, nos avisa de algo que no nos gusta.”

Cecilia Bizzotto nos comentaba que “para muchas personas, vivir la sexualidad de forma más libre y plena puede ser una forma de empoderamiento, de autoconocimiento y, al fin y al cabo, una fuente de felicidad. No todo el mundo centraliza su sexualidad por igual, todas las vivencias son válidas”. Te apetezca pertenecer al mundo swinger o no.

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Anabel Palomares

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En España, el 51% de la población de la Generación Z está dispuesta a considerar una relación no monógama. Es más, según datos que nos proporciona Ashley Madison, una web de citas para parejas liberales, en 2022 más de 1,8 millones de miembros de la Generación Z se suscribieron a su plataforma. De ellos, más de 18.000 eran españoles.

Pero no solo son los zetas los que están dispuestos a experimentar relaciones liberales. El 41,4% de los españoles está de acuerdo con mantener relaciones sexuales fuera de la pareja según el Centro de Investigaciones Sociológicas. Está claro que cada vez son más las personas que abandonan la monogamia para adentrarse y descubrir otras opciones de amar. Tal y como nos cuenta la psicóloga y experta en terapia de parejas Lara Ferreiro, esto se debe a que “ha aumentado la curiosidad de explorar relaciones abiertas y dejar atrás el estilo de pareja tradicional y monógama, que para muchas ya no funciona”.

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Qué es el swinging y los swingers

Breve historia del swinging

La diferencia entre swingers, poliamor y relaciones abiertas

Tipos de encuentros swinger

Normas básicas de una pareja swinger: cómo empezar

Siempre consentido

Las normas, habladas antes

Siempre protegidos

No implicarse afectivamente

No repetir

Siempre con discreción

No tener solo encuentros swingers

Dónde practicar swinger

¿Puedo sentir celos si tengo una pareja swinger?

Qué es el swinging y los swingers

El estilo de vida swinger o “swinging” se engloba dentro de las relaciones conocidas como “no monogamias éticas” en las que se hace un pacto de no exclusividad, en este caso concreto, sexual. Las relaciones swinger son un tipo de relación liberal que ya en 2014 se describía como la práctica de intercambiar parejas pero solo sexualmente hablando. Sin vínculos emocionales más allá.

El swinging, según explicaba la doctora Zhana Vrangalova en su curso sobre no monogamia Open Smarter, se puede definir como un comportamiento y una identidad. Desde el punto de vista del comportamiento significa que estás en una pareja o eres una persona soltera, que vive una vida sexual con múltiples parejas casuales. Si hablamos de parejas, la mayoría tienen estas experiencias sexuales juntos como pareja. La experta explica que el swinging puede ser una identidad cuando las personas «adoptan esa etiqueta para sí mismas y se sienten parte de la comunidad swinger”.

Cuando hablamos de swingers lo hacemos de aquellas personas en una relación amorosa que mantienen relaciones sexuales consentidas con otras parejas. La definición clásica de swingers no solo involucra a parejas, también a personas solteras que mantienen relaciones con otros solteros y parejas según afirmaba la terapeuta sexual Nicoletta Heidegger en el podcast Sluts & Scholars.

Breve historia del swinging

El llamado “cambio de parejas” no es algo nuevo ni que se hayan inventado los de la Generación Z. Ya en la década de 1940 existía los llamados «key clubs» que en los años 50 pasaron a llamarse «wife-swapping”. Con una connotación claramente heterosexual, el término «swinger» pierde algo de atractivo entre las generaciones más jóvenes por ese contexto con implicaciones heteronormativas como vemos con el nombre “wife-sapping”, traducido como intercambio de esposas.

De hecho la terapeuta sexual y presentadora del podcast The Wright Conversations, Rachel Wright, afirmaba en uno de sus programas que normalmente “las personas que son nuevas en la no monogamia no usan la palabra swinging» porque históricamente no encajaba en la sociedad queer. Sin embargo, la comprensión cultural del género y la sexualidad es más fluida es más fluida en el siglo XXI y lo que antes se hacía a escondidas, ahora es público. El swinging ha dejado de ser clandestino gracias, en parte, a las redes sociales, aunque aún está rodeado de cierto estigma. Y sí, también ha dejado de ser heteronormativo.

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La diferencia entre swingers, poliamor y relaciones abiertas

Como decíamos antes, no es lo mismo. El swinging puede confundirse con relaciones abiertas y poliamor, pero aunque todas se engloban dentro de la no monogamia, no son lo mismo. Un resumen sencillo para aclarar los tres conceptos:

Poliamor: diferentes relaciones amorosas y sexuales
Relación abierta: monógamos románticamente hablando (solo una pareja amorosa) y diferentes parejas sexuales
Swingers: monógamos románticamente hablando (solo una pareja amorosa) y diferentes parejas sexuales con las que explorararán a la vez.

Si vamos a las definiciones más clásicas, en el poliamor hablamos de varios vínculos emocionales y sexuales y en una relación abierta y en el swinging, son parejas con exclusividad emocionalmente. Sin embargo, en una definición más tradicional de relación abierta, la pareja explora sexualmente sin necesidad de involucrar a su pareja principal, y esta puede o no enterarse, dependiendo de su acuerdo previo. En cambio, en el caso de los swingers, las relaciones sexuales suelen darse a la vez, es decir, ambos miembros de la pareja exploran sexualmente juntos. Una pareja swinger podría hacer intercambios con otras parejas todos los fines de semana, pero seguirían siendo emocional y románticamente exclusivos el uno con el otro.

En este tipo de relaciones liberales, la definición viene determinada por las personas que usan esas etiquetas. Por ejemplo, no todos los swingers se considerarán en una relación abierta.

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Existen diferentes tipos de encuentros swingers, aunque los dos principales son el “soft swap” o “intercambio suave”, que engloba mirar, tocar o sexo oral; y el “full swap” o “intercambio completo” que hace referencia a relqaciones sexuales con penetración, ya sea vaginales o anales.

Los swingers pueden tener un tipo específico de acuerdo que incluya por ejemplo compartir o no habitación durante los encuentros, pero normalmente sólo tienen relaciones sexuales con otras personas en las mismas instalaciones y al mismo tiempo. Lo que realmente define el swinging es la franqueza y la honestidad que tienen las parejas cuando tienen relaciones sexuales con otras personas porque todo lo que hacen, lo hacen juntos. Nadie se relaciona con otra persona a sus espaldas.

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Si tu pareja te dice que tiene la fantasía de probarlo, no te lo tomes como algo malo ni a la defensiva. Haz caso a Bizzotto y piensa que tiene la suficiente confianza contigo como para proponerte explorar algo nuevo juntos.

Y una cosa más: no te sientas obligado ni obligada si no quieres. Estás en tu pleno derecho de explorar sexualmente hablando hasta donde quieras y te sientas cómoda. Que se plantee en una relación de pareja no implica que tenga que llevarse a cabo sí o sí.

Las normas, habladas antes

Ya sea con una relación swinger, abierta o poliamorosa, la comunicación es esencial, y establecer límites antes de las prácticas, también. Si hay algo que no quieres que ocurra, háblalo antes, igual que es conveniente hablar después de las prácticas para saber si nos hemos sentido bien en fotos momento o si hay alguna norma que renegociar.

Siempre protegidos

Quizá parece evidente, pero usad protección durante los intercambios. No solo para evitar embarazos en el caso de parejas heterosexuales, sino para protegernos de ETS en el caso de cualquier tipo de parejas.

No implicarse afectivamente

En el caso de las parejas swingers como decíamos antes, no existen vínculos emocionales con personas fuera de la pareja, es decir, el sexo es solo sexo. Si quieres otro tipo de relación amorosa, quizá no es el término swinger el que buscas.

No repetir

Si buscamos que no exista implicación emocional, lo ideal es que no se repita el intercambio con la misma pareja o persona más de una vez, aunque todo es cuestión de hablarlo. Lo que queremos evitar es lo que se denomina “energía de la nueva relación” (ENR), un término que acuñó la activista de poliamor Zhahai Stewart y que hace referencia a “un cóctel de sensaciones intensas y apego, que se vive de forma correspondida, al principio de una relación que está en fase de creación”. Si pensamos que en una pareja swinger prima el vínculo afectivo preexistente en la pareja, lo ideal es que no se repitan encuentros sexuales para evitar la ENR.

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No tener solo encuentros swingers

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Dónde practicar swinger

Existen clubs de swingers como Okapi’sw, Fulanitos y Naked Spa en Madrid, OOPS en Barcelona, Lotus en Granada y OpenMinded en Valencia. La oferta de clubes liberales es cada vez mayor, solo tienes que buscar cerca de donde vives para encontrar uno.

Además pueden encontrar hoteles de swingers, cruceros de swingers y eventos organizados, fiestas de swingers por todo el mundo. Otra opción es probar con aplicaciones de citas como 3Fun o JoyClub entre otras.

¿Puedo sentir celos si tengo una pareja swinger?

La respuesta rápida es que sí, sin duda. Como bien explica Bizzotto, las personas que tienen cualquier tipo de relación no monógama “no han nacido con la cualidad innata para no sentir celos”. Es algo que se tiene que trabajar porque al tener una relación no monógama, aunque solo sea sexualmente hablando, te tienes que enfrentar a ellos.

Por suerte los celos son como cualquier otra emoción y pueden aprender a gestionarse. La psicóloga Alicia González nos explica que “los celos son una emoción totalmente válida”. Es una emoción compleja que cada uno puede sentir de manera diferente y como explica, “aparece en situaciones en las que se siente un peligro ante lo que pueda ocurrir en tu vínculo o relación con alguien. No tiene nada que ver con la emoción de amor pero tampoco se puede considerar a los celos como algo “tóxico”. Los celos, como cualquier otra emoción tiene su función, nos avisa de algo que no nos gusta.”

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Anabel Palomares

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